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El Deber, 29 de febrero de 2016. Sube el caudal de tres ríos y hay barrios inundados

Un charco en una vía anega dos barrios del Plan Tres Mil. La comuna corta ramas de árboles en dos avenidas.

El Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (Searpi) descartó que la ciudad esté en riesgo a raíz de las últimas lluvias, las cuales se prolongarán hasta mañana, pues no hay rebalses en los ríos de la cuenca alta.

Sin embargo, la precipitación caída desde la madrugada hasta pasado el mediodía de ayer, según Aasana, llegó a 47 litros por metro cuadrado los que fueron suficientes para causar inundaciones en los barrios Mauro Bertero y San Martín, así como en el mercado La Campana, en el Plan Tres Mil.

El director del Searpi, Luis Ernesto Aguilera, en conferencia de prensa reveló ayer que donde hubo crecidas grandes fue en los ríos Grande, a la altura de Abapó, pero que estaba bajando; en el Ichilo y en el Parapetí; y otras de menor tamaño en el Surutú y en el Yapacaní.

Inestabilidad
Las precipitaciones que desde el viernes caen sobre la ciudad se deben a una masa de aire húmedo que cubre los llanos orientales, la cual se disipará mañana, pero nuevamente habrá inestabilidad atmosférica el fin de semana que se avecina, indicó el meteorólogo de Aasana Carlos Melgar.

Por su parte, Aguilera, del Searpi, explicó que el mal tiempo se originó en el océano Atlántico sur, el cual ingresó por el sureste de Brasil y se desplazó por Paraguay y Bolivia.

Ponderó que los trabajadores de las dragas del río Piraí hayan acatado sus advertencias por lo que nadie estuvo expuesto al peligro. “Ningún río de la cuenca alta del Piraí registró inundación, solo se dio en Cuatro Ojos, en la cuenca alta, donde el nivel del agua ha bajado 50 centímetros”, anotó Aguilera.

Anegados
Benjamín Melgar y su familia están cansados de que en cada lluvia la avenida Panamericana, que divide los barrios San Martín y Mauro Bertero, se inunde por causa de una depresión que la Alcaldía nunca rellenó en el momento de pavimentar la vía. Ayer el agua ingresó a la acera y las olas que hacían los vehículos al pasar mojaban las paredes de las viviendas.

En el barrio 25 de Diciembre, también del distrito 8, cerca de la radial 10, una calle pavimentada se transforma en un río cada vez que llueve, lo que provoca el malestar de los vecinos, entre ellas Carmen Cortez.

Por último, el Departamento de Emergencias Municipales (DEM) atendió ayer dos casos de ramas de árboles caídas por causa de la lluvia, uno en la zona del Parque Urbano central y otro en la radial 13, entre quinto y sexto anillo, las que habían interrumpido el tráfico vehicular