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El Deber, 30 de marzo de 2016. Chile cobra a empresas por uso de agua del Silala

El presidente Evo Morales instó a los chilenos a decir la verdad sobre la utilización del manantial. El alcalde de Calama admite que las aguas benefician a las industrias de la zona.

El presidente Evo Morales instó ayer a las autoridades de Chile a decir la verdad sobre las aguas del manantial del Silala que fueron canalizadas para beneficiar a ese país transandino.

La apelación del jefe de Estado boliviano tuvo cierto eco en el alcalde de Calama, Esteban Velásquez, quien afirmó que las aguas del Silala benefician enteramente a ese país porque su uso está destinado a las industrias que pagan por su uso, así lo confirmó ayer el burgomaestre chileno.

“Las aguas se usan en el ámbito industrial, es de conocimiento público este tema, es un problema interno que debemos resolver y sabemos que debe ser para los ciudadanos, el agua debe ser de consumo humano. El consumo se paga en Chile porque hay un marco normativo que lo regula de esta manera”, dijo el burgomaestre en encuentro con los periodistas en el límite fronterizo entre los dos países al que acudió e intentó entrevistarse con el presidente Evo Morales.

El alcalde admitió que las aguas del Silala nutren gran parte del norte chileno y reivindicó el uso humano de ese recurso, aunque ellos facturan a sus empresas, y pidió al Gobierno boliviano no iniciar la demanda.

Sin embargo, el mandatario dijo que deberían ser las autoridades de Calama las que hablen con su Gobierno para reconocer el desvío de las aguas y la propiedad de Bolivia sobre estas.

Explicación

Morales presentó al geólogo Rafael Cortez, quien afirmó que un río, como demandan los chilenos, debe tener un gran caudal y seguir un curso natural; no obstante, en este caso los más de 60 ojos de agua fueron artificialmente canalizados por mampostería artesanal primero y tubería de acero, posteriormente, para desviar las aguas hasta territorio
chileno.

El jefe de Estado reconoció que es difícil la implementación de proyectos, tomando en cuenta la distancia y el acceso a la zona. Aquí se desarrollaron dos proyectos, un criadero de truchas y una supuesta planta embotelladora de agua; ninguna de las dos prosperó.

Los habitantes de Quetena Chico, que acudieron al lugar, informaron de que iniciaron la construcción de viviendas con ayuda del Gobierno para sentar soberanía; más de 15 familias se trasladaron desde este cantón hasta las proximidades donde el Regimiento de Infantería  Loa levantó un puesto militar.