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El Deber, 4 de abril de 2016. La calidad del agua divide opiniones.

Alcalde y vecinos dicen que el agua no es de mala calidad, y otros, lo contrario.

Mientras la presidenta del Comité Cívico, Viviana Medina, y algunos vecinos dicen que el agua que se les provee es de dudosa calidad, otros pobladores y el alcalde Ismael Villca aseguran que la denuncia es falsa y que está causando perjuicios a ese municipio.

Días atrás, la líder cívica denunció problemas de contaminación de las aguas por causa de desechos químicos de las empresas cercanas al río. Además, observó el tratamiento que hace la empresa encargada de suministrar agua al pueblo.

Al respecto, el alcalde dijo que un antiguo lío familiar con su prima (presidenta cívica) y diferencias políticas son las causas de tales denuncias.

Aseguró que desde que se lanzó tal denuncia, muchos viajeros que se dirigen a Beni o a otros pueblos de la Chiquitania y que hacen su parada obligatoria en la zona, ya no consumen alimentos como antes. “La venta de comidas ha bajado. El agua que tomamos del río es sometida a un trabajo de purificación constante con filtros y químicos necesarios”, expresó.

Verónica Ruiz García, encargada de administración de la Empresa Prestadora de Servicios de Agua de San Ramón (EPSA), explicó el procedimiento de la purificación del agua. “Tomamos el agua (del río), lo pasamos a un sedimentador, luego a un filtro, después a un depósito para pasar luego a la planta de tratamiento donde usamos químicos (sulfato de aluminio e hipoclorito) para que pierda la turbidez y se vuelva más clara”, dijo la funcionaria.

San Ramón cuenta con 7.000 habitantes, 1.500 de los cuales son socios activos de la empresa.
Según Ruiz, el ente gubernamental regulador de los servicios básicos hizo algunas recomendaciones para mejorar el servicio. Dichas sugerencias tienen que ver con la ampliación del sistema y el mantenimiento de equipos. “Estamos trabajando en la implementación del programa Mi agua; se ha mejorado el sistema de captación del río San Julián”, agregó.

Explicó que el convenio suscrito con el municipio de San Javier les permitirá ampliar el volumen de captación de agua (de sus serranías) y beneficiar a un mayor número de pobladores. El proyecto cuesta Bs 16 millones y ha sido presentado al Gobierno.

Ruiz dijo, además, que se están haciendo ajustes técnicos para acceder al financiamiento. De esta forma, a futuro se podrá contar con tres puntos de abastecimiento: una represa, el sistema de captación actual y las serranías de San Javier.

Algunas opiniones
Francisca Soliz, comerciante, mostró el agua del grifo y dijo: “Ve, es agua clara, no está sucia; vendo comida durante varios años y nunca he tenido problemas”. Para Dalci Aguilera, vecina, “el agua está bien, aunque algunas veces sale un poco oscura, pero es cuando hacen el mantenimiento”. Clementina y Alexi Ortiz, vendedoras de comidas, también dicen sentirse afectadas, pues el número de comensales bajó