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El Diario, 21 de julio de 2016. Extracción de materias primas agudiza el cambio climático

Los países más ricos del mundo consumen en promedio 10 veces más materiales que los más pobres • Si la tendencia se mantiene, para el año 2050 el planeta necesitará 180 mil millones de toneladas de materiales al año.

El incremento en el consumo, alimentado por una clase media en crecimiento, ha triplicado la cantidad de materias primas extraídas de la Tierra, en las últimas cuatro décadas, cuya actividad incide en el cambio climático y en la atmósfera, según un nuevo informe del Panel Internacional de Recursos (IRP, por sus siglas en inglés), auspiciado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

El drástico aumento en el uso de combustibles fósiles, metales y otros materiales agudizará el cambio climático, aumentará la contaminación atmosférica, reducirá la biodiversidad y finalmente conducirá al agotamiento de los recursos naturales. El informe advierte que el resultado será la escasez de materiales esenciales y planteará la necesidad de intensificar el riesgo, del que habitualmente se generan conflictos locales.

“La tasa alarmante a la que actualmente se están extrayendo materiales ya está teniendo un impacto grave en la salud humana y la calidad de vida de las personas”, declaró Alicia Bárcena, copresidenta del IRP. “Esto demuestra que los patrones imperantes de producción y consumo son insostenibles”, añadió.

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La cantidad de materias primas extraídas de la Tierra pasó de 22 mil millones de toneladas en 1970 a 70 mil millones de toneladas en 2010. Los países más ricos consumen en promedio 10 veces más materias que los países más pobres y dos veces más que el promedio mundial.

Si el mundo continúa proporcionando vivienda, transporte, alimentación, energía y agua de la misma manera que en la actualidad, para el año 2050 los nueve mil millones de personas del planeta necesitarán 180 mil millones de toneladas de materias primas cada año para satisfacer la demanda. Esto equivale a casi tres veces la cantidad actual y probablemente elevará la acidificación y la eutrofización de los suelos y aguas de todo el mundo, con lo que aumentará la erosión del suelo y producirá mayores cantidades de residuos y contaminación.

El informe también clasifica a los países por el tamaño de su huella de consumo de materiales per cápita, es decir, la cantidad de productos necesarios para satisfacer la demanda final de un país. Se trata de un indicador que aclara el verdadero impacto de un país en la base global de recursos naturales. También es un buen indicador indirecto del estándar de vida de un país a nivel población alimentada.

Europa y América del Norte, que en 2010 tenían una huella de consumo de materiales per cápita de 20 y 25 toneladas por año, respectivamente, encabezan la tabla. En comparación, China tenía una huella de consumo de materiales de 14 toneladas per cápita y Brasil, de 13 toneladas.

La huella anual per cápita de Asia-Pacífico, América Latina y el Caribe y Asia Occidental varía entre nueve y diez toneladas. La huella de África es inferior a tres toneladas per cápita.