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El Diario, 23 de noviembre de 2015. Fenómeno de El Niño alcanzará intensidad en próximos tres meses

Está confirmado que los meses de diciembre, enero y febrero del próximo año alcanzará su máxima intensidad el fenómeno de El Niño en el territorio nacional. Los cambios de temperatura ya son evidentes como las elevadas temperaturas que se han registrado en la última semana, pese a que son comunes estas variaciones en el mes de noviembre.

El técnico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Danilo Pomier, dijo a EL DIARIO que si bien esta época se caracteriza por las elevadas temperaturas, las variaciones están dentro de lo que es la presencia de El Niño en territorio boliviano.

Si bien las temperaturas son elevadas, las mismas no sobrepasan las registradas hace cuatro años, especialmente en la región del occidente, donde el promedio es de 20 grados centígrados.
Según los especialistas, los eventos pluviométricos y termométricos extremos se mostrarán durante el siguiente trimestre.

Gualberto Carrasco, director del Área de Meteorología del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), en declaraciones a la agencia ANF, explicó que El Niño es un proceso climático que debe cumplir umbrales, principalmente en el Pacífico, donde se evidenció el fortalecimiento del calentamiento de las aguas superficiales del sector.

Por otra parte, según el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen), se conoce que las anomalías oceánicas y atmosféricas observadas en el Pacífico reflejan un evento de El Niño (fuerte), que continúa evolucionando. Mientras que el consenso de los modelos de predicción sugiere que el fenómeno climático podría alcanzar su máxima intensidad entre noviembre de 2015 y enero de 2016.

Carrasco especificó que no todos los fenómenos de El Niño son iguales, pero afirmó que las características de El Niño 2015-2016 en la parte climática son parecidas al registrado en 1997-1998, que tuvo una serie de particularidades en las variaciones climáticas a escala país. Remarcó que la anomalía de esos años fue de sólo 2,3 grados Celsius.

Para el Director del Área de Meteorología se suele mencionarr que tenemos la presencia de El Niño, cuando se inunda el oriente del país y se registra una sequía en el occidente boliviano, como un modelo conceptual, pero los estudios de los últimos 10 años evidencian la aparición de cuatro o cinco fenómenos climáticos en los que existieron alteraciones al propio modelo conceptual.

Ejemplificó que se registró que en algunas poblaciones del oriente hubo un déficit de precipitaciones pluviales, mientras que otras del occidente estuvieron con excesos de lluvias. “Si bien no se puede comparar los volúmenes de las precipitaciones, es necesario entender que la dinámica y el patrón meteorológico de alguna manera tiene alteraciones”, acotó.