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El Diario, 24 de marzo de 2016. Morales instruye analizar posible juicio por el Silala

Desde 1908, Chile aprovecha este recurso hídrico sin ningún beneficio para el paí.

El presidente Evo Morales instruyó a Diremar estudiar alternativas jurídicas para asumir la defensa de los manantiales del Silala, ante las instancias internacionales competentes.

En la conmemoración del Día del Mar, el presidente Evo Morales instruyó ayer a la Dirección Nacional de Reivindicación Marítima (Diremar) que analice diferentes estrategias jurídicas para iniciar un posible juicio a Chile, ante instancias internacionales, por el uso gratuito de las vertientes del Silala.

Legisladores y autoridades aclararon que este pedido no significa que Bolivia inicie cuanto antes un nuevo juicio contra el vecino país.

El mandatario tocó en su mensaje otros temas pendientes de la agenda bilateral entre ambos países, siendo uno de ellos el “uso y aprovechamiento unilateral e ilícito por parte de Chile de las aguas bolivianas del Silala”, que se encuentran en la jurisdicción del departamento de Potosí, frontera con Chile.

DEFENSA LEGAL

En ese marco, tomando en cuenta los resultados –hasta el momento– favorables en la demanda marítima que se ventila ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda, demuestran que “Bolivia está preparada para efectuar la defensa legal de sus derechos ante cualquier escenario de solución pacífica de controversias”, expuso Morales.

“Por esta razón, he instruido a Diremar que estudie las alternativas jurídicas para asumir la defensa de nuestras aguas del Silala, ante las instancias internacionales competentes”, añadió.

Según Morales, cada día “Chile se aprovecha ilegal y arteramente de ese recurso natural sin compensar ni (con) un centavo. Este acto abusivo y arbitrario que vulnera nuestro patrimonio no puede continuar”.

MÁS DE UN SIGLO DE APROVECHAMIENTO

La controversia entre ambos países es latente por el uso de las aguas del Silala. El manantial está situado en el departamento de Potosí, cuyas aguas en 1908 fueron desviadas de manera artificial por Chile, para ser aprovechadas en la región norte de ese país.

La población de la región del Quetena, lugar donde se encuentran estos recursos hídricos, ha reclamado a autoridades chilenas el pago por el usufructo de esas aguas.

Según el excanciller y diplomático Javier Murillo de La Rocha, en su libro “Bolivia y Chile, una vecindad fracturada”, el historial de las relaciones boliviano chilenas “está saturado por incidentes que aumentan los resentimientos del pueblo boliviano”.

CONCESIÓN EN 1900

El autor añade que, a inicios del siglo pasado (1900), Chile solicitó una concesión a Bolivia, la misma que fue atendida a favor del país vecino.

Esta tenía como objetivo canalizar artificialmente esas aguas provenientes de manantiales que son ojos de agua o “bofedales”, para luego derivarlas a territorio chileno.

“Bolivia hizo la concesión en uso de su legítimo derecho de dominio originario para que ese recursos sirva a las operaciones del ferrocarril Antofagasta-Bolivia. Hace más de medio siglo que las locomotoras funcionan a diésel, no obstante Chile sigue comercializando los citados recursos hídricos, sin beneficio alguno para Bolivia”, cita Murillo en su libro.