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El Diario, 30 de noviembre de 2016. Oruro perdió 1.800 cultivos por sequía

Después de una reunión con los productores afectados, la Gobernación determinó “apoyo y asistencia permanente”

Oruro (agencias).- La sequía que de manera continua azota el departamento de Oruro desde principios de año, hizo contabilizar al menos 1.800 cultivos perdidos y 10 mil cabezas de ganado, según datos proporcionados por la Gobernación.

Según publicación de el diario La Patria, informes proporcionados por los gobiernos municipales, establecen que los daños por efectos de la sequía estarían representados en más del 50% por pérdida de cultivos y el 1% en cuanto a cabezas de ganado.

También se anunció que las unidades operativas de la Gobernación continuarán con tareas de asistencia por la falta de agua, que hasta el momento es la mayor necesidad en el área rural del departamento.

Una reunión conjunta entre la Gobernación y los alcaldes municipales que se llevó adelante en días de la semana pasada, permitió conocer a detalle de la cuantificación de las pérdidas registradas en cada uno de los municipios y comunidades hasta la fecha.

Las cifras preocupan haciendo que las tareas de apoyo y asistencia, sean permanentes para evitar mayores incidencias.

“El efecto es principalmente es en tres cultivos: la quinua, papa y haba, pero no solamente en por la sequía, también por las heladas”, afirmó al medio local el responsable del Programa de Contingencias Agropecuarias, Olson Paravicini.

Confirmó que 1.800 hectáreas aproximadamente en todo el departamento,, quedaron prácticamente destruidas y en cuanto a las cabezas de ganado, aseguró que la incidencia es considerada como mínima por la población total de animales de distintas especies en todo el altiplano departamental, “la pérdida en número asciende aproximadamente a 10.000 y representa el 1%”, dijo.

Sin embargo, esta es una evaluación inicial de la gestión agrícola 2016-2017, y lo que se espera es que iniciando una nueva gestión, se registren lluvias en los lugares más necesitados, de manera que no existan pérdidas de los sembradíos que fueron trabajados desde septiembre en este año.