Imagen1

El Diario, 31 de agosto de 2016. Programas de las naciones Unidas para el Medio Ambiente Unos 323 millones de personas en riesgo por contaminación del agua

La mala calidad del agua provoca enfermedades estomacales, que en algunos casos derivan en la muerte de la persona.

Unos 323 millones de personas están en riesgo de contraer enfermedades potencialmente letales como el cólera y la fiebre tifoidea debido al aumento de la contaminación del agua en tres continentes, advirtió el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

El preocupante aumento de la contaminación en las aguas superficiales de Asia, África y América Latina también amenaza con dañar fuentes vitales de alimentos y perjudicar las economías de los continentes, señala ONU Ambiente en su último informe, Snapshot of the World’s Water Quality.

Al complicar aún más el acceso a agua de calidad, la contaminación del agua también amenaza con engendrar más desigualdad, pues golpea con mayor fuerza a las personas más vulnerables: las mujeres, los niños y las personas más pobres.

Jacqueline McGlade, directora Científica de ONU Ambiente, dijo que la “cantidad cada vez mayor de aguas residuales que se vierten en nuestras aguas superficiales es muy preocupante. El acceso al agua de calidad es esencial para la salud y el desarrollo humano. Ambos enfrentan riesgos si no logramos detener la contaminación.

“Afortunadamente es posible comenzar a restaurar los ríos que ya están gravemente contaminados, y está claro que nos queda tiempo para evitar que aún más ríos se contaminen. Es de vital importancia que el mundo se una para combatir esta creciente amenaza”, advirtió.

Las principales causas del preocupante aumento de la contaminación de las aguas superficiales en Asia, África y América Latina son el crecimiento demográfico, el aumento de la actividad económica, la expansión e intensificación de la agricultura y la mayor cantidad de aguas residuales no tratadas que se descargan en los ríos y lagos.

Según el informe de ONU Ambiente, la contaminación patógena y la contaminación orgánica aumentaron en más de 50 por ciento de los tramos fluviales entre 1990 y 2010 en los tres continentes, mientras que la contaminación salina aumentó en casi un tercio.

CONTAMINACIÓN PATÓGENA

Se estima que una grave contaminación patógena “cuyo aumento se debe principalmente a la expansión de sistemas de alcantarillado que descargan aguas residuales sin tratamiento a las aguas superficiales” afecta a cerca de una cuarta parte de los tramos fluviales de América Latina, de 10 al 25 por ciento de los tramos fluviales de África y hasta la mitad de los tramos en Asia.

En algunos países, más de 90 por ciento de la población depende de las aguas superficiales como fuente de agua potable. Cuando se contaminan, estas aguas “que también se utilizan en la preparación de alimentos, el riego de los cultivos y la recreación” representan una grave amenaza para la salud humana.