Imagen2

El Diario, 31de agosto de 2016. Laguna Alalay sufrió pérdidas por hepatotoxinas y neurotoxinas

La presencia de floración masiva y dos cianobacterias, una denominada hepatotoxina y la otra neurotoxina, son las responsables de la depredación que continúan matando especies de fauna de la laguna Alalay, informó el biólogo Eduardo Antonio Morales Luizaga.

En el mes de marzo, en el departamento de Cochabamba, ocurrió una muerte masiva de peces por toxinas secretadas por un alga filamentosa llamada Arthrospira fusiformis, la cual ha producido un florecimiento en las zonas noroeste, oeste y sudoeste de la laguna Alalay.

Los filamentos pertenecen a las cianobacterias o bacterias con capacidad fotosintética. “Las cianobacterias producen toxinas que son muy potentes y afectan negativamente a la fauna de la zona, es por eso que el 10 de marzo murieron toneladas de peces y aves”.

Las últimas mediciones señalan que existen 2 millones de células por mililitro que generan las hepatotoxina y la otra neurotoxina.

LA FAUNA

El biólogo investigador explicó que a los animales, los efectos se producen por las toxinas que son de dos tipos: hepatotoxinas, específicamente llamadas microcistinas, que degradan las células del hígado, creando espacios que son rellenados con sangre, matando a los intoxicados por deficiencias de irrigación.

“Los estudios demostraron que las microcistinas también afectan a los riñones, tejidos reproductores, producen disfunción cognitiva y promueven crecimiento tumoral y cáncer hepático”, dijo. Estos son los efectos que se deberían estar buscando en los cadáveres de animales, que actualmente se estudian.

Además, se tiene también a dos tipos de neurotoxinas, la anatoxina-a y la homoanatoxina-a que toman el control de las conexiones nerviosas del animal y agotan el sistema nervioso, causando el colapso y muerte del organismo afectado.

Si las cianotoxinas no son eliminadas con rapidez, continuarán concentrándose en peces y terminarán afectando a animales cada vez más grandes, que acumulan paulatinamente las toxinas en su cuerpo.

Informó que hace cinco semanas atrás comenzaron a morir las carpas, los peces más grandes, debido a que hubo una concentración paulatina de las toxinas en los tejidos de los organismos de los animales, que ha ocasionado el colapso paulatino.

LA FLORA

El investigador y biólogo hizo referencia también a la situación de la flora y sostuvo que el efecto sobre la flora es el de disminuir su diversidad por competencia efectiva por nutrientes, luz y espacio.

Es decir que si el florecimiento termina pronto, las especies que perdieron la competencia pueden volver a recolonizar la laguna. Sin embargo, la recolonización podría efectuarse por varias especies de macrófitas (algas flotantes) consideradas como invasivas y que ya residen en la laguna. En cuanto a las micrófitas (algas microscópicas) la riqueza de la laguna es muy alta, pero, dentro de este grupo hay algas problemáticas como Microcystis aeruginosa, otra cianobacteria que también produce toxinas potentes.

PROCESO DE ADAPTACIÓN

Según el profesional, de actuar inmediatamente, “sí se puede recuperar la laguna”. “Debe haber un proceso de adaptación; en Bolivia no estamos acostumbrados a tener problemas ambientales en ecosistemas urbanos”, enfatizó.

“Existen formas químicas, físicas y biológicas de tratamiento, lo que urge es trabajar urgente para mantener el espejo de agua (…). Se debe abordar también la contaminación atmosférica”, agregó.

Es necesario detectar qué cianotoxinas se están produciendo y en qué cantidades; de los resultados dependerá el tipo y el rigor de filtración a utilizarse.

Para que no ocurran estos episodios nuevamente, se deben reducir a cero los ingresos de aguas servidas y contaminadas a la laguna y ver la manera más segura de eliminar la gran carga de nutrientes, tanto en la columna de agua como en los sedimentos. Mientras no se eliminen estas fuentes de nutrientes, las macrófitas y micrófitas “tomarán turnos” para causar problemas similares al actual.