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El Diario, 4 de noviembre de 2016. Según estudio Lagos y glaciares pueden causar catástrofes en Bolivia

La reducción de los glaciares en Bolivia también podría afectar la disponibilidad de agua.

Los glaciares en Bolivia se redujeron dramáticamente y esto no solo podría causar problemas de escasez de agua en La Paz, sino también inundaciones en otras ciudades en el futuro. Este fenómeno está creando potenciales bombas de tiempo, de acuerdo a un nuevo estudio.

Los glaciares en el país andino disminuyeron su superficie debido al cambio climático en un 43% desde mediados de los 80, según el estudio liderado por el glaciólogo Simon Cook, de la Universidad Metropolitana de Manchester, en Inglaterra.

Y el retroceso de los glaciares está dejando a su paso lagos o lagunas que podrían desbordarse con consecuencias catastróficas, afirma el investigador británico.

El equipo dirigido por Cook identificó, por primera vez, 25 lagos glaciares potencialmente peligrosos, ya que su aumento de nivel podría causar inundaciones con un grave impacto en poblaciones locales.

Otros países ya están respondiendo a amenazas similares con medidas prácticas, como el drenaje manual de lagos glaciales. Así lo ha hecho Perú y así lo hizo, recientemente, Nepal.

EN BOLIVIA

En el caso de Bolivia, se trata de “un problema urgente y la población y el Gobierno deben actuar”, dijo Cook a BBC Mundo.

¿Cómo han llegado estos lagos glaciares a convertirse en una amenaza? “Los glaciares son grandes erosionadores, es como si dieran mordiscos o dentelladas al terreno”, explicó el glaciólogo británico.

“El problema es que cuando se retiran, esas hondonadas que han tallado debajo de sí mismos en la tierra se llenan de agua. Y si se produce una avalancha de rocas, nieve y hielo hacia esos lagos, el efecto sería similar a cuando nos zambullimos de golpe en una piscina y se produce una gran ola que desborda”, dijo al señalar que el agua fluirá hacia abajo inundando pueblos e infraestructura”.

Algo similar ya ocurrió en Bolivia en 2009, cuando una laguna glaciar en la región de Apolobamba se desbordó arrasando cultivos, destruyendo caminos, matando ganado y dejando aislado al poblado de Keara durante meses.

Cook, que trabajó con colegas británicos de la Universidad de Oxford y con Dirk Hoffmann, ciudadano alemán residente en Bolivia y fundador del Instituto Boliviano de la Montaña*, le explicó a BBC Mundo los criterios que emplearon para determinar la peligrosidad.

POTENCIAL AMENAZA

Para que sea considerado una potencial amenaza, el lago debe, en primer lugar, “estar arriba de poblados o infraestructura, es decir, representar un riesgo para seres humanos”.

En segundo lugar, debe estar cerca de una ladera empinada desde donde podrían caer rocas o hielo o nieve hacia el lago.

Y en tercer lugar, el tamaño del lago debe ser tal que podría causar una inundación considerable.

El estudio identifica un caso especialmente preocupante, Laguna Glaciar, sobre las comunidades de Cotaña y Sorata al norte de la Cordillera Real.

El estudio fue publicado recientemente en The Cryosphere, publicación de la Unión de Geociencias Europea.

En el enlace ubicado al pie de esta nota, puede verse la lista completa de 25 lagos, que incluye Apolobamba-Puina, Apolobamba-Taypi Cayuma, Cordillera Real-Rinconada, Laguna Arkhata-Mururata y Tres Cruces-Laguna Huallatani. Un suplemento que forma parte del estudio contiene las indicaciones para ubicar cada lago en Google Earth.

EVITAR EL DESASTRE

¿Qué podría hacer Bolivia para evitar el desbordamiento de lagos glaciares? Cook aclara que su trabajo se centra en el estudio científico de los glaciares, pero opina que Bolivia podría «extraer algunas lecciones de su vecino Perú, donde han drenado manualmente algunos de esos lagos o han realizado obras de ingeniería para fortalecer represas y contener el agua o regular su profundidad».

Algunos de los lagos donde se han tomado acciones son Arhueycocha, Laguna Llaca y Lago Hualcacocha, señaló el científico británico.

Y esta semana precisamente el gobierno de Nepal anunció que su ejército había finalizado el drenaje manual del lago glacial Imja, a unos 5.000 metros de altura, que amenazaba inundar poblaciones montaña abajo y arrasar con infraestructura.

ESCASEZ DE AGUA

La reducción de los glaciares en Bolivia también podría afectar la disponibilidad de agua, de acuerdo al estudio.

“No es mi intención causar temores innecesariamente. Pero grandes ciudades como La Paz obtienen una parte importante de su agua de los glaciares”. (BBC)