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El Mundo, 27 de junio de 2018. El sistema de agua potable que entregó Evo en Huarina no funciona

El alcalde de ese municipio reconoció que la obra no está operando porque todavía se está capacitando a tres personas que se harán cargo del manejo y manipulación de la planta de potabilización del agua. Los vecinos se sienten “engañados” por inaugurar una obra que no dota de agua a la familias.

El municipio de Huarina en el departamento de La Paz es afortunado, está flanqueado por el lago Titicaca y los imponentes cerros cubiertos de nieve, pero pese a estas condiciones naturales, la población padece de acceso a agua potable. Un sistema de potabilización, entregado por el presidente Evo Morales, no está operando.

Cuando uno se acerca al poblado es inevitable percatarse de una enorme infraestructura, se trata del Coliseo, que en estos días acoge a decenas de niños y niñas que participan de los Juegos Plurinacionales.

Hace 19 días el presidente Evo Morales llegó a Huarina, en el helicóptero que le transporta a diferentes lugares del país para la entrega de obras. A su arribo entregó el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario, financiado por la Unión Europea (UE).

Desde ese día los vecinos siguen esperando agua potable en sus domicilios como cuando el Mandatario abrió la llave de paso y el agua salió con toda presión, en medio de la celebración de la entidad financiadora y los militantes del MAS.

“Inauguramos (la planta) y ese día ya habrá agua”, les prometió el alcalde Agustín Quispe cuenta Soledad Cerruto, quien junto a otras vecinas reclamó que el sistema no funcionaría y sería un “engaño”, cuenta indignada porque pasan los días y el ofrecimiento del recurso aún no llega.

“No sé qué han hecho, pero los de la ALT mágicamente han llenado de agua el tanque que ahora está vacío”, relata sorprendida por lo que considera una una farsa.

Ella participó de la inauguración y cree que “Todo fue una pantalla, todo bonito, hasta se ha transmitido por televisión, estaba el Presidente, pero hasta ahora no tenemos agua”, insiste con el reclamo.

Más de un vecino sospecha que la Autoridad Binacional del Lago Titicaca (ALT) llenó los tanques solo para la inauguración de la obra, Gustavo Quispe, exdirigente del Comité de Agua Potable cree que se utilizó la conexión que data de hace 50 años y que aún provee del recurso a la parte baja del poblado, pero no llega a las zonas altas, excepto a los Álamos que recibe agua de los filtrantes.

La necesidad de acceder a este recurso ha obligado a los vecinos a reciclar el agua de la lluvia, contar con un pozo de agua cristalina y en otros casos hasta trasladar agua de la ciudad de La Paz, lo que evidentemente tiene un costo y el esfuerzo de transportar el líquido en bidones.

Héctor Flores critica la falta de agua en el pueblo y la mala calidad del recurso que reciben las zonas de la parte baja de Huarina, demuestra su observación cuando abre el grifo y cae agua turbia, por esa razón opta, como muchos otros vecinos, por usar agua del pozo que es totalmente cristalina.

El alcalde del municipio Agustín Quispe (MAS) reconoció que la obra no está funcionando, porque recién se está capacitando a tres personas del pueblo que se harán cargo del manejo y manipulación del sistema.

Justifica que la entrega de la planta se hizo porque se entregó la obra física, pero que otra fase del proyecto tiene que ver con la capacitación del personal.

“Yo mismo tenía ese cuestionamiento ya debería tener capacitación (la gente). El pueblo cada vez tenía reunión (para saber) quiénes iban a capacitarse, (porque) no fácilmente quieren ir a servir al pueblo. A la fuerza han ido”, comenta.

Compromete que en uno o dos meses el sistema empezará a funcionar y el pueblo tendrá agua, pero el dirigente de la zona de Masaya, Esteban Ali no cree, “es un elefante blanco”, asegura molesto, porque los vecinos siguen ingeniándose para acceder a agua para su diario vivir.

El proyecto es de  Aprovechamiento de las aguas de la cuenca del Lago Titicaca para la dotación de agua en un contexto de cambio climático se lee en la gigantografía ubicada en la planta, donde también especifica que la obra estuvo a cargo de la empresa Constructora DC Diseño y Conastrucción SRL.

Tuvo un costo de 1,7 millones de bolivianos y beneficiará a 10 mil familias de la zona de integración fronteriza Bolivia-Perú y que abarca a los municipios de Huarina, Huatajata y Chua Cocani.