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El País, 12 de julio de 2018. Colmatación, el nuevo botadero debe considerarse una urgencia

El tiempo de vida útil del Botadero Municipal cada vez se acorta, mientras tanto no se establece el nuevo sitio para la disposición de basura. Por ello, piden que la Alcaldía declare ese proyecto como una urgencia, de lo contrario, vaticinan que será otro problema similar a las lagunas de oxidación.

En las gestiones de las anteriores autoridades no se atendió esa demanda, incluso cuando sabían de la situación del lugar. El actual alcalde de Tarija, Rodrigo Paz, asumió el compromiso de hacerlo. Sin embargo, su mandato está a punto de terminar, más no los estudios necesarios que garanticen el cierre del actual vertedero.

Para el exdirector de la Entidad Municipal de Aseo Tarija (EMAT), Rolando Ruiz, a esta fecha del año se tendría que tener mínimamente cuatro alternativas para el nuevo vertedero, porque cuando él dejó ese cargo, en agosto del 2017, la consultoría para ello ya estaba en curso.

Al margen de eso, explicó que el Gobierno Municipal debe declarar ese proyecto como prioridad, pues el tiempo apremia en cuanto a la colmatación del actual lugar. Más aún si todavía se reciben los residuos de San Lorenzo y El Valle, porque al haber más basura para depositar en el espacio que se tiene disponible, se acelera el tiempo de vida útil.

“Esto es una preocupación porque desde hace años que el Gobierno Municipal no tomó cartas en el asunto, a pesar de que nosotros hicimos las gestiones -comentó Ruiz- el hecho de cambiar un sitio de disposición final de basura no es como cambiarse de domicilio o de casa, es bien delicado y álgido. Si no se actúa ahora será un problema para la ciudad, pues no habrá dónde depositar la basura. Lamentablemente será un conflicto similar a las lagunas de oxidación”.

La actual directora de EMAT, Dushinka Brozovich, admitió que la anterior gestión haya dejado un informe de cuatro posibles sitios para ubicar el nuevo botadero, sin embargo, dijo que ese documento es preliminar y se debe realizar estudios complementarios, lo cual también depende de recursos económicos.

En ese sentido, manifestó que coordinan con el Ejecutivo Municipal el mejor mecanismo para concretar el proyecto, pues tienen que evaluar cuánto de recursos demandará esa iniciativa y el presupuesto que tienen disponibles.

La funcionaria explicó que paralelo a la identificación del nuevo sitio se debe avanzar en el cierre del actual botadero, conforme establecen las normativas, de lo contrario no se puede hacer ni lo uno ni lo otro. Es así que trabajan para ver cuál será la mejor alternativa administrativa para lograr ese cometido.

Para la presidenta del barrio Simón Bolívar, Dionisia Aparicio, el tema del botadero es un problema del que se habla todos los años y se hace inspecciones, pero al final no se hace nada. Considera necesario que el cierre de ese lugar se lo declare como una prioridad. Mientras se concrete eso, uno de los pedidos fue que se planten árboles en ese sector, porque los vecinos de los barrios circundantes son afectados con la tierra que llega del vertedero a sus casas, a causa del viento. Al margen de los nauseabundos olores que despide en temporada de calor.

Ley obliga a cerrar los botaderos hasta el 2019

En el 2019 todos los botaderos municipales al aire libre y sin tratamiento del país deben cerrarse, este plazo está fijado en la Ley 755 de Gestión Integral de Residuos. En reemplazo se deben abrir rellenos sanitarios que cuenten con todas las medidas de mitigación de daños al medio ambiente. Las instancias del rubro saben que los procesos de cierre de esos espacios llevan varios meses. Además, se calcula que esos sitios dejarán de contaminar en al menos 15 años.