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La Prensa, 9 de julio de 2015. NO EXISTEN PRECEDENTES PARA ESTOS EVENTOS El cambio climático aumenta las lluvias

Las fuertes precipitacoines son cada vez más frecuentes, según los expertos.

El cambio climático ha incrementado las precipitaciones pluviales, causando inundaciones y daños en un 12 por ciento, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Climatic Change y realizado por tres investigadores del Instituto Potsdam para la Investigación de los Impactos Climáticos, en Alemania.

La investigación concluye que la concentración de casos de lluvias extremas en los 30 últimos años “no tiene precedentes”.

Según los científicos se han analizado los registros de episodios de precipitaciones extremas en todas las regiones del planeta entre los años 1901 y 2010, detectando que hasta 1980 las variaciones naturales explican perfectamente la frecuencia de estos eventos.

Coincide con un aumento significativo de la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, a comienzos de los 80, los eventos con lluvias de gran intensidad han sido un 12 por ciento más habituales entre 1981 y 2010 que si no hubiera habido cambio climático.

Los científicos citan la gravedad de algunos de estos acontecimientos extremos como es el caso de las fuertes precipitaciones que sufrió Pakistán en 2010, que acarrearon inundaciones, cientos de muertos y provocaron una epidemia de cólera en ese país.

Otro ejemplo son las riadas que sufrió Texas, también en 2010, debido a las fuertes precipitaciones acumuladas en un breve periodo de tiempo.

“En todos esos eventos la lluvia caída en un sólo día batió récord respecto a los registros locales —desde 1901— y aunque cada caso de precipitaciones extremas se explica por una combinación de factores diferentes, hemos observado un notable incremento en la frecuencia de estos desastres naturales”, explicó en un comunicado Jascha Lehmann, uno de los autores principales del mencionado estudio.

Así, aunque el incremento medio de esas tres décadas vino a ser de 12 por ciento, los científicos apuntan a que el aumento fue considerablemente mayor en los últimos años analizados, llegando a ser estos eventos un 26 por ciento más habitual de lo normal en el año 2010.

Además, mientras la cantidad de episodios de lluvias intensas se disparó en las zonas más lluviosas del planeta, se redujo considerablemente en las más secas. Así, las precipitaciones extremas se incrementaron un 56 por ciento en el sudeste de Asia.