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La Razón, 16 de abril de 2018. Silala: Un estudio establece que no se pudo formar un río por el ‘déficit de recursos hídricos’

En la agenda de los 13 puntos entre Bolivia y Chile en 2009, Santiago aceptó pagar por el 50% del uso de esas aguas, mientras acabe un estudio (que duraría cuatro años) sobre la naturaleza del recurso. El acuerdo no prosperó y Chile activó la demanda en 2016.

Un estudio técnico-científico de la universidad Tomás Frías de Potosí da cuenta que el “déficit de recursos hídricos” en la región es uno de los principales factores para que en el lugar no se haya podido formar un río, menos uno de curso internacional.

El vicerrector de esa casa superior de estudios, Pedro López, explicó a LaRazón que desde 2009 se hizo análisis geológico en el lugar, pero fue a partir de 2016, cuando Chile demandó a Bolivia por el uso de esas aguas, que un grupo de académicos potosinos se dedicó a recabar “sustentos técnicos” para validar la hipótesis de que el Silala es un “acuífero subterráneo”, que geológicamente no da lugar al nacimiento de un río.

El Silala está en la provincia Sud Lípez, región por naturaleza desértica. “En el lugar hay una ‘oferta hídrica’ (lluvias) de apenas 3,67 litros por segundo. Eso son dos botellas de soda y con eso no podemos generar un río, porque allí llueve 80 milímetros y se evaporan 600. Entonces, hay un déficit hídrico y en esas condiciones, los manantiales no son producto de precipitación de lluvia”, sostuvo.

Demanda. En 2016, Chile presentó el caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que ésta declare al Silala “un río internacional, que cruza en forma natural” ambos Estados. En 2017, Santiago presentó su memoria.

Chile también alega que al ser un afluente internacional, Bolivia no puede “causarle daño al Estado de aguas abajo” (Chile) y, además, debe “informar de cualquier medida que quiera tomar sobre el ‘río’”.

La Paz sostiene que son manantiales que nacen en Bolivia y que fueron canalizados de manera artificial desde 1908, merced a una concesión en favor de The Antofagasta Railway Company Limited, para alimentar sus locomotoras a vapor, pero cuando la compañía cambió por motores a diésel en 1961 transfirió el uso de las aguas al Estado chileno. Bolivia prepara su contramemoria.