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La Razón, 21 de diciembre de 2015. La temperatura mínima en Poopó subió 2 °C en los últimos 56 años

Diagnóstico. La cuenca enfrenta el calentamiento y un sistema hídrico desfavorable.

El cambio climático se hace más evidente en Bolivia y uno de los ejemplos es la cuenca Poopó, donde la temperatura mínima se elevó en 2,06 ºC en los últimos 56 años, según un diagnóstico del Gobierno. El sector enfrenta cuatro problemas grandes.

Carlos Ortuño, viceministro de Recursos Hídricos y Riego, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, informó a La Razón que se realizó un análisis exhaustivo para conocer cómo evolucionó en los últimos años y meses el comportamiento del clima y del espejo de agua del lago Poopó, y el resultado apunta a cuatro causas.

“El diagnóstico nos dice que este desecamiento es el resultado, principalmente, de un efecto climático; los datos científicamente medidos y establecidos señalan que la temperatura mínima aumentó 2,06 ºC en los últimos 56 años. Otras causas son la sedimentación, la contaminación y la disponibilidad de agua. Son cuatro problemas grandes”, indicó.

Este cambio de temperatura en la cuenca Poopó, donde se encuentra el lago del mismo nombre, se debe al fenómeno de El Niño, que viene ocasionando sequías desde octubre. Pero Ortuño resaltó que también es parte del calentamiento global ocasionado por países industrializados.

Sequía. El 16 de diciembre este medio publicó que el lago Poopó, el segundo más grande de Bolivia, se redujo a tres humedales de menos de un kilómetro cuadrado cada uno. El recurso hídrico tenía una extensión de 2.337 kilómetros cuadrados.

La disponibilidad de agua es la segunda causa, pues el lago Poopó enfrenta una merma de aguas de ríos aportantes. El 65% de las aguas del Poopó dependen del aporte del río Desaguadero, que a su vez está afectado por la actividad humana, reflejada en el consumo de agua para el tema productivo, industrial y minero.

A esto se suma el sistema hídrico TDPS (Titicaca, Desaguadero, Poopó, Salar de Coipasa), de la Autoridad Binacional Autónoma del Lago Titicaca (ALT), de Bolivia y Perú, que en los últimos años fue desfavorable para el Poopó. Éste consiste en que las aguas remanentes lleguen al lago orureño a través del Desaguadero.

“Este plan regulador data de la década de los 90. Fue proyectado e implementado sin considerar estos efectos del cambio climático que ahora tenemos. Obviamente se requiere actualizar este sistema”, señaló Ortuño.

Con el sistema TDPS se construyó una compuerta en el río Desaguadero para mantener un nivel de agua fijo en el lago Titicaca, lo que impide que pase el agua hacia el Poopó. “Ya no pueden manejarse de esa forma (el sistema) con este nuevo escenario de escasez. Hay que repensar cuánta agua debería dejar el Titicaca al Desaguadero, y cuánta agua deberíamos permitir al uso productivo, industrial y minero”. La tercera causa es la contaminación. Oruro es un departamento con vocación minera productiva y “desde hace muchos años hay una política extractiva no responsable”, dijo Ortuño.

La sedimentación (acumulación de materiales procedentes de la erosión) es la cuarta causa. “El Desaguadero trae mucho material de arrastre en época de lluvia y con la sedimentación el agua se desborda en vez de llegar al Poopó. Entonces estamos perdiendo agua hasta en la época lluviosa”. Para responder a estos cuatro problemas, el Gobierno elaboró el Plan Director de la Cuenca Poopó, con financiamiento de la Unión Europea (UE), el cual contempla un diagnóstico con las posibles soluciones para el sector.

Entre ellas está el dragado del río Desaguadero. Con dichos recursos de la UE y del Tesoro General de la Nación se adquirió maquinaria pesada para esta tarea; la inversión fue de Bs 8 millones. El equipo debe ser entregado este mes a la Gobernación orureña. Con otros Bs 2 millones se construye una planta para el tratamiento de aguas ácidas de la mina San José, en la cuenca Poopó.

Gestionarán recursos del Fondo Verde de la ONU

El Gobierno boliviano gestionará ante las Naciones Unidas recursos económicos del Fondo Verde para el Clima, un mecanismo financiero establecido en la Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático (COP) para la mitigación y adaptación del calentamiento global en países en desarrollo.

“El Poopó es el mejor ejemplo de una problemática causada por el cambio climático. Pedir y gestionar que los fondos de adaptación del clima sean utilizados en el lago será uno de los primeros proyectos que presentaremos ante el Fondo Verde”, anunció el viceministro de Recursos Hídricos y Riego, Carlos Ortuño.

El Fondo Verde fue creado hace cinco años con la meta de reunir anualmente 100.000 millones de dólares provenientes de los países industrializados, desde 2020. Hasta 2014, los recursos aportados alcanzaron los 2,3 millones. Los recursos son asignados a países en desarrollo que sufren los efectos del cambio climático.

“No solo estamos pensando en el espejo de agua del Poopó, sino también en que este recurso hídrico provee servicios ambientales a la población, tanto para su consumo como para su producción; si hay más extracción del agua es porque las temperaturas son altas y adaptarnos a esto tendrá un costo alto”, dijo el viceministro. El Plan Director de la Cuenca Poopó calculó que la remediación del lago requerirá de Bs 897 millones, monto que es gestionado actualmente con la Unión Europea.