Los Tiempos, 1 de noviembre de 2018. Los efectos del calentamiento global en el nevado del Tunari; ¿el daño es imparable?

La cordillera del Tunari es uno de los emblemas de la ciudad de Cochabamba, es casi difícil imaginar alguna referencia de Llajta sin este elemento de la naturaleza, al igual que el Cristo de la Concordia y la amplia variedad de comida típica.

Esta imponente montaña podría quedar desnuda en poco tiempo y el hielo que solía tener sólo estaría reflejado en las fotografías.

“Lo que hace que sea más alarmante es que nos lo advirtieron. Los científicos llevan décadas diciéndonoslo, una y otra vez. Demasiados líderes se han negado a escuchar. Muy pocos han actuado con el enfoque que demandan los científicos. Estamos viendo los resultados”, sentenció el Secretario General de la ONU, António Guterres, durante un discurso hace un mes.

Los pronósticos de los científicos son catastróficos cada día que pasa, el mundo se calienta más pero ¿Podrá el compromiso de los ciudadanos frenar un final amargo?

¿Cómo influye el calentamiento global?

El nevado del Tunari está a 5.070 metros sobre el nivel del mar, y es parte de las montañas tropicales del país, cuya característica es recargarse en la época caliente, cuando inician las lluvias en verano.

“La acumulación de hielo, aproximadamente, ocurre a partir de los 4.000 a los 4.500 metros, quiere decir que a partir de esta altitud la lluvia cae en forma de hielo, nieve o granizo. Entonces, se acumula nieve”, explica el bioclimatólogo, Milton Melgar

Hay que recordar que el calentamiento global es el aumento de la temperatura en la Tierra, y uno de sus efectos es el cambio climático.

“Cambio climático simplemente quiere decir: una alteración una perturbación del sistema de circulación atmosférico planetario, regional”, señala Melgar y explica que esto incide en la formación de  lluvias y el sistema de circulación atmosférico general.

Una de las caracterizas del clima es que es azaroso, variable, y esta peculiaridad es mucho más marcada con el cambio climático.

Melgar explica que ahora no se podría determinar con exactitud la cantidad y lugar de precipitaciones.

“Puede ser que la lluvia con este cambio climático a causa del calentamiento global se presente solamente en los meses de diciembre y enero y llueva muchísimo y lo que es la mitad de enero y la mitad de febrero, aquí la lluvia sea muy poca. O puede ser al revés”, señala el experto.

“Hace 30 años es de imaginar y de suponer que había una mayor acumulación de hielo porque la temperatura del planeta tampoco estaba tan elevada. El hielo acumulado seguramente tenía mayores proporciones y eso se puede corroborar viendo los datos climáticos y los datos meteorológicos”, asevera.