Imagen1

Los Tiempos, 2 de agosto de 2018. Se agrava conflicto en Albarrancho y vecinos condicionan el diálogo

El conflicto en rechazo a la ampliación de la planta de tratamiento de aguas residuales de Albarrancho se agrava.

Ayer, los pobladores tomaron por segunda vez las instalaciones, cerraron las válvulas y enfrentaron con los policías.

Aunque la Policía retomó la planta el martes por la tarde, ayer cerca al mediodía los vecinos que viven en las zonas aledañas a la planta y otros que llegaron del Distrito 9 arremetieron contra los uniformados que resguardaban el lugar con piedras, palos y petardos. Los manifestantes superaron en número a los uniformados y retomaron la planta durante el resto del día.

Los policías intentaron impedir la toma y gasificaron a los vecinos. Sin embargo, los manifestantes derribaron las rejas, rompieron los vidrios, retomaron la planta y cerraron las válvulas de los emisarios o tanques, donde se acumulan las aguas residuales de la red de alcantarillado de la ciudad.

Ante este hecho, los pobladores se mantuvieron en vigilia y rechazaron el pedido de la Policía de abrir las válvulas de alcantarillado y levantar las medidas de presión.

Por la tarde se hizo presente el secretario de Desarrollo Sostenible, Eduardo Galindo, para solicitar un cuarto intermedio y entablar una reunión hoy a las 10:00 en la Estación Policial Integral (EPI) Sur con la participación de autoridades y técnicos del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, Gobernación, Alcaldía, Emagua y Semapa.

Sin embargo, esta petición fue rechazada por los comunarios debido a que exigieron que la reunión se haga en el lugar de conflicto.

“Nosotros exigimos que se haga la reunión en este lugar (planta de Albarrancho), daremos las garantías a la Alcaldesa. Las bases determinaron no asistir a otro lugar, queremos que las autoridades sientan el malestar con el que vivimos todos los días”, dijo el presidente de la mancomunidad Primero de Mayo, Jhonny Molle.

Asimismo, Galindo indicó que el proyecto de ampliación de la planta prevé eliminar los malos olores con la tecnología de primera calidad, y lamentó que los comunarios quieran modificarlo, debido a que se perdería la inversión de 101 millones de bolivianos.

Por otra parte, la viceministra de Agua Potable y Saneamiento Básico, Julia Collado, indicó, mediante una carta a la alcaldesa Karen Suárez, que las instancias enteramente responsables de la implementación del proyecto de ampliación son Semapa y la Alcaldía.

Policía retoman planta

Al no llegar a un consenso y ante la provocación de algunos comunarios en horas de la noche, la Policía retomó la planta de tratamiento de aguas residuales de Albarrancho con un fuerte contingente.

“La Alcaldía ha propuesto entablar un diálogo desde el martes, pero la agresividad de la gente hizo que no se lleve a cabo la reunión. Procedimos nuevamente a tomar la planta y abrir las válvulas. De manera preliminar se tienen tres personas arrestadas”, dijo el subcomandante de la Policía, Raúl Grandy.

Durante altas horas de la noche, la Policía se encontraba resguardando el ingreso a la planta para evitar que los comunarios tomen nuevamente el lugar y cierren las válvulas.

Los dirigentes del lugar indicaron que radicalizarán sus medidas de presión.

101 millones de bolivianos es el costo que tiene el proyecto de ampliación de la planta de tratamiento de aguas residuales de Albarrancho.

ASAMBLEÍSTA LOS TILDA DE POLÍTICOS

La asambleísta departamental Lineth Villarroel (UD) indicó que durante la movilización del martes, cuando comunarios quemaron las carpas de gente que apoyaba a José María Leyes, habían infiltrados del partido político del Movimiento Al Socialismo (MAS).

“Las personas que estaban en vigilia presentarán acciones legales y respaldaremos este hecho mediante las fotografías de algunos comunarios del lugar”, agregó.

Ante estas acusaciones, el dirigente Jhonny Molle expresó que la movilización no es política, y es la muestra del malestar de la población por soportar los olores de la planta durante 35 años.