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Los Tiempos, 2 de septiembre de 2016. Aguateros advierten con suspender venta

Los aguateros advierten con suspender su servicio si la Autoridad de Fiscalización y Control Social del Agua y Saneamiento Básico (AAPS) intenta regular al sector y fijar un precio para la venta de agua en turril, afirmó ayer el dirigente del Sindicato de Aguateros Manantial Cordillera,  Mario Ayala.

“No permitiremos la regulación”, dijo y explicó que no hay una ley para que la AAPS o Semapa regulen al sector. Remarcó que se trata de una actividad privada. Sin embargo, plantea la “autorregulación” para que la población no se perjudique por los precios arbitrarios de “algunos aguateros”. La propuesta prevé respetar la tarifa vigente de 7 bolivianos por turril de 200 litros en la ciudad y de 10 fuera del área urbana.

Además, contempla sancionar al infractor y no permitir que acceda a las fuentes. Se analiza la posibilidad de que la población anote el número de placa de los carros para denunciar.

Otra propuesta consiste en perforar 10 pozos en áreas verdes de la ciudad, lo que permitiría aumentar la oferta de agua y rebajar el precio. De acuerdo a la AAPS y la Federación de Juntas Vecinales, las tarifas incluso subieron a 18 y 25 bolivianos por turril en zonas alejadas.

A pesar de que el sector se reunió con la AAPS, dueños de tomas de agua y Semapa en varias ocasiones, el dirigente aseguró que no llegaron a ningún acuerdo. “No es culpa de nosotros que no haya agua y que las instituciones no cumplan su función, ellos deberían haber propuesto proyectos y subsanar el problema”, señaló.

La AAPS explicó brevemente que la regulación se realiza a pedido de los vecinos y que se basará en estudio de costos. Se aplicará durante la sequía.

Costos de operación  

Los aguateros justifican el precio del agua al consumidor en sus costos de operación. Si bien el metro cúbico de agua de las vertientes tiene un precio de 65 centavos de boliviano, se vende hasta el 35 bolivianos por la inversión que se hace en combustible y otros insumos.

En un recorrido por el norte de la ciudad, donde se concentran las fuentes de agua por su cercanía a la cordillera del Tunari, se constató que los dueños de los pozos y vertientes cobran 40 bolivianos por una cisterna completa de 7.000, 12.000, 13.000 y hasta 16.000 litros.

Los propietarios venden el metro cúbico (m3) a los  aguateros, equivalente a 5 turriles o 1.000 litros, a 65 centavos de boliviano. Sin embargo, las cisternas comercializan cada m3 en 35 bolivianos. En su defensa, los aguateros aclararon que las tarifas varían por los costos de operación y el transporte.

El responsable regional de la AAPS, Juan José Iriarte, dijo que los propietarios de las fuentes de agua ofertan cada m3 hasta 3,90 bolivianos, mientras que los aguateros a 35 bolivianos.

El aguatero y dueño de pozo, Julián Encinas, manifestó que  invierte 1.600 bolivianos por cada llanta de su cisterna, que se deben cambiar dos veces al año. Además, 5.000 bolivianos al año en el mantenimiento de su motorizado, 300 bolivianos por día en combustible y 85 bolivianos por metro de manguera cada tres meses. Otros también deben cubrir el salario del chofer y de un ayudante.

 

JUSTIFICAN AUMENTO

Hay dos asociaciones con 400 afiliados

En la ciudad operan 400 “aguateros” agrupados en dos asociaciones, Manantial Tunari (140 socios) y Manantial Cordillera (260). Brindan el servicio de entrega de agua a domicilio a los 14 distritos de la ciudad desde las 3:00 de la madrugada hasta las 22:00.

De acuerdo con datos del sector, los carros cisternas aglutinados en el Manantial Cordillera abastecen al 80 por ciento de la población cochabambina. Es decir que, de “replegarse”, más de 480.000 habitantes se verían afectados por la falta de este sistema de abastecimiento.

Por día realizan de tres a cuatro viajes. “En la realidad nosotros distribuimos el agua más económica y barata a la zona sud, porque sus turriles son plásticos de 230 a 220  litros. Llevamos un turril más su yapa. Es decir, un turril y medio”, señaló el dirigente.

Las cisternas incrementaron el costo a causa de la sequía. Si antes un carro vendía 13.000 litros en 130 y 150 bolivianos; ahora llega a costar 180 bolivianos “mínimo” y 200 “máximo”.

Una de las causales radica en que los pozos y vertientes bajaron su caudal y otras se secan. A ello se suma que, hasta 2016, los propietarios de las vertientes y pozos agua cobraban 35 bolivianos por cisterna, ahora 40.

 

LAS INVERSIONES EN LAS TOMAS DE AGUA

Los propietarios de las tomas de agua (pozos y vertientes) que abastecen a los carros cisternas justifican el cobro por las inversiones que realizan.

Explicaron que perforar un pozo demanda entre 25 mil y 40 mil dólares de acuerdo a la profundidad. Además, cada mes cancelan 6 mil bolivianos por el consumo de energía eléctrica. El dueño de una toma, Julián Encinas, indicó que el sistema de bombeo funciona 16 horas. A ello se suma el análisis trimestral de calidad del agua, que cuesta 600 bolivianos. Dijo:

“Nosotros también tendríamos que cobrar más”, sobre todo porque las vertientes se están secando por la falta de lluvias y los pozos disminuyeron su caudal. Explicó que antes una cisterna de 12 mil litros se llenaba en una hora y ahora demora 15 minutos más. El sector está organizado en la Asociación de Tomas de Agua de Cochabamba y cuenta con 60 afiliados.

 

EXIGEN PLAN DE MITIGACIÓN

La asambleísta Lizeth Beramendi exigió a la Gobernación elaborar un plan departamental de mitigación de la sequía y no limitarse a ejecutar un plan de emergencia ante los reclamos que han hecho los municipios porque la ayuda es insuficiente.

Dijo que el plan “es un paliativo, es solamente una ayuda extra. La Gobernación no ha asumido un plan estratégico”. Anunció que programará inspecciones a las zonas más afectadas para que la gente cuente que ayuda recibe, porque “llamar a un informe a la Secretaría de la Madre Tierra es insignificante, todos está bien; sin embargo, los alcaldes se quejan”.

En contacto con Los Tiempos, 17 alcaldes de los 35 municipios afectados por la falta de agua expresaron que la ayuda que reciben es mínima. Aunque la Gobernación sostiene que ha ejecutado el 60 por ciento del plan de emergencia, los productores manifestaron que han recibido 2,5 kilos de semillas y 300 gramos de fertilizantes que no alcanzan ni para una hectárea.

Al respecto, el asambleísta Eduardo Sarmiento dijo que la bancada de Demócratas solicitará un informe para saber “si es la única ayuda que se va dar, porque no entendemos que no hayan gastado los 10 millones de bolivianos”. Ratificó que los municipios tienen poca ayuda.

 

ULTIMAN PLAN DE 10 CISTERNAS

Las 10 cisternas que adquirió el municipio para aliviar la falta de agua en la ciudad comenzarán a operar el lunes 5 de septiembre y priorizarán la dotación a las escuelas y centros de salud hasta que la Autoridad de Fiscalización y Control Social del Agua y Saneamiento Básico (AAPS) apruebe las tarifas para la venta a usuarios, informó ayer el alcalde José María Leyes.

Explicó que cada cisterna realizará por lo menos 10 viajes al día la primera semana; sin embargo, ya se recibieron más de 60 solicitudes de barrios que pidieron contar con este servicio.

Leyes manifestó que captarán el agua de dos pozos que se perforaron recién. Asimismo, el secretario de gobernabilidad, Jorge Ibáñez, manifestó que se realizan pruebas en otros cuatro pozos adicionales. “Una vez que se tengan los resultados de que esa agua se puede ser utilizada para consumo, los habilitaremos”, señaló.

Agregó que en dos semanas se espera comenzar con la dotación a domicilios. El plan es que cinco cisternas se destinen a la dotación de agua para tanques comunitarios y otras cinco a la atención a domicilio, que “es más moroso”, dijo el funcionario.

Ibáñez dijo que aún no se tienen las tarifas y reiteró que las mismas deben ser aprobadas por la AAPS.