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Los Tiempos, 25 de enero de 2017. Aparece costra entre azul y verde en Alalay

Una capa, similar a la costra de una herida, con colores verdes y azules, se formó en el agua del sector noroeste de la laguna Alalay, frente a las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). Asimismo, los malos olores retornaron en el mismo sector, generando preocupación en la gente que trabaja por la zona o acude a hacer deporte.

“Hace una semana que comenzaron los olores. Al inicio, no era tanto, pero pasaron los días y cada vez es peor. El domingo fue cuando era insoportable. La gente había vuelto a trotar y a pasear, pero con los olores se escaparon. Pero no vienen las autoridades. Nadie nos dice nada. Tenemos miedo por nuestra salud, pero no sabemos qué pasa aquí”, contó una vendedora de jugos de naranja ubicada en la zona, Filomena.

El olor por el sector se asemeja al de animales muertos y a una alcantarilla. Sin embargo, en un recorrido por la zona, no se encontró ningún cadáver de ave ni tampoco el ingreso de algún desagüe pluvial en ese instante.

Por su parte, un guardia ambiental del lugar dijo que el agua adquirió una tonalidad diferente, pero que ya lo consideran “usual”, al igual que los olores. Sin embargo, llamó la atención que se observaran llantas y basura dentro del agua, cuyo origen el guardia no supo explicar.

Por su parte, autoridades y miembros del Comité de Recuperación y Preservación de la Laguna Alalay (Crempla) aseguraron desconocer la situación. Empero, ante la llamada de este medio de comunicación, el presidente de esta instancia, César Navia, se apersonó al lugar para tomar fotos y pedir el criterio de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).

“A primera vista, aparentan ser algas muertas que se acumularon y formaron como costras sobre el agua que se llaman flóculos”. Es la hipótesis que indicaron miembros de la UMSS a Navia. “Sin embargo, irán (investigadores) mañana (hoy) para tomar muestras y examinarlas con microscopios y confirmar o negar la hipótesis”, afirmó.

Por otro lado, en lo que se refiere a los olores, Navia indicó que los vientos y la mezcla de la lluvia con el agua de la laguna generaron pequeños remolinos que elevaron los gases a la superficie. “Son los lodos que aún están contaminados en la profundidad de la laguna”, indicó.

Por su parte, el director de Medio Ambiente de la Gobernación, Álan Lisperguer, dijo desconocer la situación y que es responsabilidad de los guardias ambientales dar parte inmediatamente a la Alcaldía y, a través del Municipio, al Crempla.

“La Alcaldía oculta información. Como Gobernación, recomendamos cortar el acceso directo a la laguna, pero no nos hacen caso, pese a que se tiene esta situación de contaminación”, manifestó Lisperguer.

Asimismo, el Director indicó que se hará una verificación de la situación del vaso de agua de la laguna. Además, se solicitará un monitoreo constante para analizar las causas de lo que ocurre en el lugar.

La laguna continúa presentando una tonalidad verdusca. Aún quedan algunos patos y garzas, pero el resto de los animales escapó de la zona.

Pese a los posibles riesgos de toxicidad de las cianobacterias que se encontraron en la laguna, nadie utiliza barbijos cuando está en inmediaciones del lugar. Tampoco se observa ninguna medida de seguridad para los que trabajan de guardias ambientales, quienes se desplazan caminando por toda la extensión de la laguna.

 

PLAN DE EMERGENCIA

A sólo dos semanas de finalizar la vigencia del Plan de Emergencia sobre la laguna Alalay, el Crempla presentará su informe final a instancias municipales, departamentales, nacionales y la opinión pública.

Sin embargo, varios directores que forman parte del Comité, señalan continuamente que se trató de acciones fallidas que no tuvieron ninguna repercusión en la situación de este espacio natural.