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Los Tiempos, 25 de marzo de 2019. Denuncian presunto biocidio por yegua abandonada en río Taquiña

La directora del refugio Gamaliel de la organización Narices Frías, Claudia Martínez,  afirmó ayer a Los Tiempos que iniciarán, como entidad civil de rescate y protección, una querella  por maltrato animal, seguida por biocidio de omisión, a los dueños de la yegua que fue abandonada en el río Taquiña, cerca al centro de eventos El Manantial. Explicó que se necesita la valoración veterinaria para saber cómo enfocarán la denuncia.

Las medidas legales están contempladas en la Ley Nº 700, que aboga  por la defensa de los animales contra actos de crueldad y maltrato.

Martínez confirmó que la yegua murió el sábado pasado en el parque Lincoln. Horas después los responsables de ella la llevaron al río Taquiña.  Varios vecinos hicieron público el hecho, a través de las redes sociales, tanto del deceso del animal como su aparición en Tiquipaya.

“Las personas ya están identificadas y mañana tendré los nombres y apellidos”, dijo la activista. Sospecha que  son los mismos responsables que poseen cinco caballos en custodio, uno ya murió y este sería el segundo.

Apunta también que para tomar las respectivas medidas legales se basarán en las consecuencias de la acción a la salud pública, ya que el cadáver del animal puede contaminar el agua.

Explica que para dar más detalles sobre las lesiones el animal debe ser revisado  por un veterinario. Sin embargo,  confirma que la yegua estaba preñada.

Martínez aseveró-hasta el cierre de esta edición-que la yegua continuaba en el río. No procedieron a levantarla,  por el peso y porque es una tarea que compete a la Policía Forestal de Preservación del Medio Ambiente (Pofoma).

A propósito, el director departamental de esta entidad, Mauricio Soto, aseguró que fue informado que la Alcaldía no contaba con personal para recoger al animal del Parque Lincoln, el sábado.

Por su parte, el responsable de la Unidad de Zoonosis de Cercado, Javier Rodríguez,  dijo que esta entidad levanta cadáveres de animales por casos de maltrato cuando existe un requerimiento fiscal que instruye que lo realicen. Esto con la finalidad de determinar la causa de la muerte e iniciar un proceso al dueño o responsable.

“Este tipo de acciones la tomamos junto a Pofoma, porque son cuestiones legales”, especificó.