Los Tiempos, 7 de Septiembre de 2017. Falla entrega de agua de Misicuni

Mientras la población soporta un racionamiento, el ducto de Semapa para traer agua del Sistema Misicuni presenta fallas, especialmente, en el tramo de la quebrada Mal Paso y Jove Rancho, a más de 12 kilómetros de la ciudad, cerca del embalse de compensación de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

Hay al menos cuatro hipótesis para los colapsos. Primero, la presurización de las tuberías, porque Misicuni interrumpió el envío de 400 litros por segundo (l/s), cuando llegó a 200 por reventones en el Cruce Taquiña.

El gerente de Semapa, Gamal Serhan, declaró que Misicuni “no sabe que cuando disminuye el caudal aumenta la presión y, en vez de ayudarnos, nos perjudicó”. En cambio, como segunda hipótesis, el presidente de Misicuni, Jorge Alvarado, dijo que hicieron cortes por las fugas.

“Cuando habíamos llegado a 200 l/s, se nos informó que había dos reventones y se suspendió el suministro hasta que Semapa solucione estos problemas”, declaró. Añadió que la causa puede por la instalación. La tercera hipótesis, según el viceministro de Saneamiento Básico y Agua, Luis Marka, pueden ser problemas constructivos.

En cuarto lugar está la mezcla de materiales en las juntas o uniones de las tuberías. La Autoridad de Fiscalización y Control Social del Agua (AAPS) realiza una evaluación del ducto.

Por ahora, los esfuerzos se concentran en reparar una fuga en una junta de la línea de Misicuni que instaló Semapa para saldar una deuda. Se presume que fue porque una “gomita” se aflojó.

En la Oquendo

“Nos estamos inundando”, gritó uno de los testigos de la fuga de más de 20 metros que rebalsó en la Quintanilla. En un inicio, ingenuamente, muchos creyeron que se trataba de una lluvia fuerte, vista desde las ventanas. Segundos después, se evidenció la fuga. La impresionante cantidad de agua llamó la atención de los transeúntes que se tomaron unos minutos para capturar el hecho con fotografías y videos.

El suceso empezó de manera casi imperceptible. Una de las espectadoras relató que empezaron a verse unas burbujas sobre la superficie, después salió mucho barro y, seguidamente, una fuerte presión de agua que bañó de barro a los autos.

Luego, el agua comenzó a salir cristalina y con fuerza. El gran chorro llegó a bañar el edificio de Los Tiempos llegando a inundarlo en pocos minutos. Después de 30 minutos en los que se perdieron más de 72 mil litros de agua, personal de Semapa tomó acciones. Con desesperación, un obrero lanzó una piedra al origen de la fuga, pero esto no fue suficiente y empeoró la situación.

En ese momento la fuga volvió a contener tierra, una segunda piedra fue lanzada y la fuga cambio de dirección, los obreros la contuvieron y empezaron a drenarla. Más tarde, se cambió de cañería y se desvió el agua de esta línea de impulsión.

 

INCIDENTE EN LA OQUENDO FUE “FORTUITO”

El gerente de Semapa, Gamal Serhan, manifestó que el reventón en la línea de impulsión del Tanque Alto de Cala Cala a Cerro Verde no tiene que ver con las pruebas hidráulicas para traer agua de Misicuni.

“El problema ha sido absolutamente fortuito. No van a haber problemas porque la presión con la que se va a distribuir el agua de Misicuni depende de nosotros. Se va a incrementar las horas de distribución”, precisó.

Serhan aseguró que la máxima capacidad que tiene para entregar Misicuni al municipio son 475 litros por segundo. “Con siete millones en cuatro meses se tienen 675 litros por segundo que es la máxima capacidad que tiene para entregar, réstenle los 200 comprometidos con los regantes, quedan 475, lamentablemente, Misicuni está utilizando información falsa para confundir a la población”, dijo.

 

AUTORIDAD DE CONTROL DEL AGUA

El director de la Autoridad de Fiscalización y Control Social del Agua Potable y Alcantarillado (AAPS), Víctor Hugo Rico, llegó para fiscalizar las pruebas del Sistema Misicuni y lamentó la falta de coordinación entre Semapa y Misicuni.

“En estas circunstancias y de manera constructiva, yo diría que hay necesidad de mejorar la coordinación entre Misicuni y Semapa”, remarcó.

Explicó que su personal verificará dónde sucedió el problema y que la preocupación es la suspensión en el envío de agua.

“Creo que debemos estar en el afán de encontrarle soluciones al problema, porque lo que más preocupa en estos momentos es que se ha suspendido el envío de agua, lo que más necesita la población de Cochabamba. Después encontraremos a los responsables”, explicó Rico.

 

RENOVACIÓN DE RED Y PLAN DE SECTORIZACIÓN

El presidente de la Empresa Misicuni, Jorge Alvarado, dijo que el problema de la avenida Oquendo evidenció la necesidad de renovar la red de agua potable y alcantarillado en el casco viejo de la ciudad. “Es una lástima y da mucha pena este desperdicio de agua. Permanentemente hemos venido diciendo que hay que renovar esta tubería, pero, desgraciadamente, Semapa no toma las acciones necesarias. La Alcaldía y Semapa tienen que hacer todo lo posible para evitar este tipo de incidentes”, manifestó.

El gerente de Semapa, Gamal Serhan, reiteró que el reventón en la tubería de la Oquendo se registró en una línea de impulsión que no tiene relación con el agua de Misicuni, que sólo traslada agua al tanque de Cerro Verde.

Añadió que trabajan en un plan de sectorización para aislar la red del centro de la ciudad para que no reciba el caudal que llegará de Misicuni con el fin de evitar reventones por el aumento de presión. La falla en la avenida Oquendo se controló al finalizar la jornada y durante el día se desvío el líquido a otra línea de impulsión, que tiene su ruta por la avenida Rubén Darío.