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Opinión, 10 de febrero de 2017. Gobernación recurrirá al bombardeo de nubes para atenuar falta de agua

Hasta ahora, las lluvias no son suficientes. El gobernador Iván Canelas informó que en las próximas semanas se harán las primeras pruebas en sectores críticos del departamento.

La represa de Misicuni ha llenado 5.5 millones de metros cúbicos de agua, pero necesita 30 millones para garantizar una dotación de 1.000 litros por segundo hasta mayo de 2017. Las lluvias no son suficientes y la Gobernación decidió recurrir al bombardeo de nubes para intentar atenuar la situación.

El gobernador de Cochabamba, Iván Canelas, señaló que también se necesita lluvias en el Valle Alto y el Cono Sur de Cochabamba y gestionó, ante el Gobierno, el bombardeo de nubes.

“Estamos anotados como Cochabamba. Le hemos pedido al Gobierno que nos tome en cuenta y es probable que en las próximas semanas hagamos las pruebas en los lugares donde nosotros establezcamos. Necesitamos la lluvia artificial”.

Hasta la fecha, Misicuni logró capturar más de 5 millones de metros cúbicos de agua, pero la represa necesita almacenar 30 millones. “No sé si hasta abril o mayo podamos acumular esos 30 millones de agua. Ahí por ejemplo, vamos a necesitar ayuda del Gobierno. Necesitamos acumular agua para garantizar que este año tengamos mil litros por segundo para la región metropolitana”.

EN LA PAZ El 27 de enero pasado, el presidente Evo Morales informó que el departamento de La Paz ya experimentó esta tecnología con el proyecto Operación Lluvia Soberana y que costó 500 mil dólares.

La operación fue realizada entre el 15 de diciembre de 2016 y 17 de enero de 2017 con 23 misiones aéreas para sembrar 203 nubes que derramaron lluvia para subir el nivel de varias represas. Anunció que el trabajo continuará hasta el 25 de febrero.

El proceso fue duramente criticado por varios sectores de la oposición. El diputado de Unidad Demócrata (UD) Edwin Rodríguez manifestó que el Gobierno solo pretendió conseguir logros con atribuciones ajenas y exigió pruebas al Gobierno de los resultados del bombardeo o siembra de nubes.

En su momento, el alcalde Cochabamba, José María Leyes, también criticó los planes del Gobierno.

Consultado sobre si el plan de contingencia de Semapa podría contemplar pedir el bombardeo de nubes, como sucedió en La Paz, Gamal Serhan fue categórico: “No. Porque como ustedes han visto, apenas tiene un 10 por ciento de probabilidad de éxito, así que nos parece absolutamente un gasto insulso. En todo caso, lo que sí quisiéramos es que el Gobierno destine a Cochabamba, la misma cantidad de recursos como lo hace en La Paz”.

Segunda vez

Cochabamba experimentará otra vez esta tecnología, la primera fue cuando Jhonny Ferrel fue prefecto, en 1997.

Datos

La escasez de 2016

Hasta fines de febrero de 2016, la represa de Escalerani apenas almacenó un poco más de 3.8 millones de metros cúbicos de agua de 6.5 millones de metros cúbicos que es su capacidad total. En ese mismo mes, pero en 2014, la presa, que es la principal fuente de agua de Semapa, estaba llena.

Plan de emergencia

El déficit de agua en embalses obligó a las autoridades de Semapa a elaborar un plan de emergencia y poner en marcha el racionamiento de agua. Al principio, no fue tan severo y los usuarios de manera implícita lo aceptaron con resignación. Sin embargo, con el paso de las semanas el panorama se complicó, principalmente porque los pozos, que aportan con el 60 por ciento del caudal, comenzaron a secarse.

Semapa también recurrió al bombeo de aguas de la laguna El Toro, en las alturas de Tiquipaya, para alimentar al caudal de Escalerani.

La laguna El Toro fue la última reserva para garantizar agua para los 71 mil usuarios de Cochabamba.

Aguas subterráneas

Además de las aguas superficiales (represas), Semapa se abastece de aguas subterráneas, es decir de pozos.

El año pasado, estos se fueron secando, agudizando más la escasez.

Los pozos que abastecen a Cochabamba están en El Paso (Colcapirhua) y Vinto (Quillacollo) Entre las principales fuentes también está Misicuni.