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Opinión, 22 de julio de 2016. Bajan aguas de La Angostura y llegan centenas de aves

En la represa hay gaviotas, ibis y espátulas rosadas, que aprovechan el bajo caudal para comer peces. El turismo disminuyó en un 40 por ciento en la zona.

Gaviotas, ibis y espátulas rosadas son parte de la población actual de La Angostura. Tras la baja de las aguas en la represa, las aves llegaron por centenas hasta el lugar y se convirtieron en parte del atractivo, pese a la delicada situación por la sequía en los valles.

La laguna está situada a 18 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, en la vía al Valle Alto. Tiene las compuertas cerradas desde abril. Aunque no se envía agua para riego, su nivel se redujo de 1.85 metros a 1.79 en tres meses, según el gerente de la Asociación de Usuarios del Sistema Nacional de Riegos (AUSNR) número 1 La Angostura, Manuel Rocha.

Esto incidió de manera negativa en el vaso de agua, por la muerte de peces como los platinchos. Pero, favoreció en la llegada de las aves. Uno de los miembros de la Asociación Recreativa Náutica La Angostura Pedro Buendía dice que las bandadas de aves comenzaron a poblar el lugar hace unas tres semanas.

Las primeras en llegar fueron las gaviotas y los ibis. Las primeras son aves voladoras de plumaje blanco y negro. Las otras son negras. Hace menos de una semana aparecieron grupos de aves rosadas en el lado suroeste de la laguna. Las espátulas rosadas son de la familia de los ibis y miden más de medio metro.

El presidente del Colegio de Ingenieros Ambientales de Cochabamba, Huáscar Medrano, explica que es un tema estacional y es común que aves, como las gaviotas, aparezcan en áreas urbanas. En Cochabamba también se las ve en el río Rocha. Su hábitat son los cuerpos de agua, es decir, ríos, lagos y lagunas.

Indica que su alimentación es variada, desde vegetales, insectos, animales pequeños y otros. Claro que mientras más fácil sea conseguir su alimento es mejor. Pero no considera que sea algo determinante.

Buendía comenta que las aves se alimentan de peces de La Angostura.

“Se las ve normalmente cuando las aguas bajan”.

TURISMO El bajo nivel de la represa y la época de invierno repercute en la poca afluencia de turistas.

Buendía expresa que hubo una baja de hasta un 40 por ciento en las visitas, que en buen número son de La Paz y Santa Cruz, y de Alemania y Brasil, entre otros.

Cada semana solían albergar a alrededor de 5 mil visitantes y, ahora, llegan a unos 3 mil. La disminución comenzó en abril. La mayoría de los miembros de la Asociación Náutica decidió atender con actividades recreativas solo los fines de semana.

LA OXIGENACIÓN Entre las actividades recreativas se incluyen los juegos inflables y los paseos en embarcaciones que utilizan pedales, remos o motores para navegar.

El presidente del Colegio de Ingenieros Ambientales sostiene que el uso de pedales y remos permite la oxigenación en el vaso.

“Inciden de forma positiva, pero a baja escala, ya que ayudan y aportan a la aireación del agua”.

Medrano considera que sí debe haber atención en el control de ruidos de los equipos a motor.

Sin embargo, Buendía asegura que tienen motores de última generación que no causan contaminación acústica.

Resalta que no le harían daño a un lugar que les permite trabajar.

Informa que la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) hizo una inspección para evaluar el tema y no halló irregularidades.

Visitantes

Llegar a La Angostura implica ver aves blancas volando cerca de las lanchas, nadando y un grupo que prefiere estar escondido.

Perforar pozos llevará dos meses

La perforación de pozos en las zonas que sufren por la sequía puede demandar alrededor de dos meses, según explicó el Servicio Geológico Minero (Sergeomin). Es decir que, si se inician trabajos ahora se podría tener agua recién en septiembre.

La Asociación de Gobiernos Autónomos Municipales de Cochabamba (Amdeco) y el Sergeomin acordaron, ayer, realizar estudios y, luego, perforar pozos para mitigar la falta de agua, que en el departamento afecta a una treintena de municipios.

El director ejecutivo de Sergeomin, Roberto Pérez, explicó que se requiere entre 30 y 45 días para realizar estudios geológicos, hidrogeológicos y geofísicos para conocer las posibilidades de contar o no con acuíferos.

La excavación depende de la profundidad de los pozos y de las características de los terrenos. En Cochabamba es posible encontrar agua a profundidades de entre 80 y 100 metros, conforme a los registros.

“Se puede avanzar 5, 10, 15 y 20 metros diarios. Pero, si hallamos dificultades por la naturaleza del material se puede avanzar solo tres metros”.

La autoridad manifestó que priorizarán trabajos en los municipios con mayor afectación.

En el departamento, la zona más azotada con la sequía es el Cono Sur.

Pérez explicó que, como institución, cuentan con una base de datos de esta zona, como de otras, de hace 25 años, pero ahora pretenden ampliar.

Aclaró que los estudios, que ahora realizan, son indirectos y que no es posible determinar el caudal que podría ser para consumo humano o para riego.

A futuro, con información actualizada y un “mapeo de acuíferos”, Sergeomin tiene previsto elaborar, junto al Ministerio de Medio Ambiente y Agua, una normativa para conservar las fuentes de agua en el país y, además, evitar la contaminación de las mismas.

“Con la base de datos podemos generar una ley que controle el uso”.