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Opinión, 27 de junio de 2018. Comparación entre La Paz, Santa Cruz, El Alto y Cochabamba Cochabamba es la última ciudad del eje con buena disponibilidad de agua

Los datos se expusieron ayer en el Foro Cívico del Agua. Hay diferencias en consumo y costos entre las zonas norte y sur, y los problemas incluso se reflejan en la esperanza de vida.

Cochabamba es la cuarta ciudad, luego de Santa Cruz, La Paz y El Alto, con “buena disponibilidad” de agua para consumo humano en los hogares, de acuerdo con la información procesada por el Centro de Planificación y Gestión (Ceplag) de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).

Aunque las poblaciones son diferentes en cada ciudad, la diferencia de cobertura del servicio también es notoria.

La información fue expuesta ayer en el Foro Cívico del Agua, organizado por el Comité Cívico de Cochabamba a la cabeza de David Torrelio. Participaron representantes del Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Semapa), Misicuni, el Ceplag y el Centro de Aguas y Saneamiento Ambiental (CASA) de la UMSS.

La investigadora del Ceplag Carmen Ledo informó que en toda Bolivia “hay solo un millón de hogares que tienen muy buena disponibilidad de agua para consumo humano”, con cañería dentro de las viviendas.

De ese millón, 668 mil están en las ciudades más grandes. Santa Cruz tiene el 37 por ciento de ese total, más de 250 mil hogares. La ciudad de La Paz concentra el 27 por ciento del total, más de 180 mil hogares. El Alto registra el 22 por ciento , con alrededor de 150 mil hogares. En último lugar entre estas ciudades del eje del país está Cochabamba, con un 13 por ciento que son 88.575 hogares. Semapa tiene alrededor de 73 mil conexiones.

Ledo calificó la situación de “grave” y exhortó a un trabajo conjunto entre las instituciones.

Acotó que, si bien Bolivia cumple los denominados Objetivos del Milenio en torno al servicio de agua potable, este no existe en todas las zonas que lo necesitan.

“Nos preocupa que solamente se habría cumplido en los barrios residenciales del noreste de la ciudad. En los distritos 10, 11 y 12 efectivamente, según las estadísticas, el 82 por ciento de la población estaría disponiendo de agua potable por cañería dentro de la vivienda. Pero, si vemos la periferia sur, la cifra no llega ni al 37 por ciento ”.

Como datos adicionales, Sacaba registró un 27 por ciento y Vinto alrededor de 24 por ciento .

EL NORTE Y EL SUR La investigadora detalló, además, las diferencias entre los consumidores de la zona norte y los del sur, en torno a la cantidad de agua que utilizan y sus costos. “Las barreras y diferencias que hay entre norte y sur son salvajes”.

Manifestó que los vecinos que tienen red pagan alrededor de 3.5 bolivianos por cubo de agua (mil litros). En el sur, dependiendo de las distancias, se vende por turriles, cada uno de 200 litros a entre 7 y 15 bolivianos; es decir un cubo por 35 a 75 bolivianos.

“El gasto está representando en no más del 2 por ciento del ingreso familiar total en el norte (…). En el sur significa un 10 por ciento (…). Hay inequidad, injusticia social y falta de sensibilidad. Lamentablemente los que más necesitan son quienes más tienen que pagar”.

Por otro lado, en las zonas residenciales del norte el consumo de agua equivale a 242 litros por persona al día. “Un poblador que no está conectado a la red de Semapa consume 20 litros al día”.

A estos problemas se suman los de la contaminación del líquido.

ESPERANZA DE VIDA La investigadora del Ceplag resaltó que las diferencias también se ven en términos de esperanza de vida al nacer. “La muerte es un indicador sensible de desarrollo aún vigente en nuestro medio”.

Explicó que hay una diferencia “de 20 años” entre barrios cuya distancia física es de ocho kilómetros.

En las zonas residenciales en 1992, la esperanza de vida al nacer era de 67 años, y en 2012 el índice subió a 74. Entretanto, en la periferia urbana marginal, en 1992 fue de 47 y en 2012 alcanzó los 54.

CONTAMINACIÓN Exponiendo una fotografía en la que sale agua turbia del grifo “de un centro hospitalario”, la directora del CASA de la UMSS, Ana María Romero, explicó que los principales problemas son la contaminación de las fuentes de agua por microorganismos, como heces y orina, porque falta saneamiento básico; la presencia de metales, como en las zonas mineras; los plaguicidas y otras sustancias químicas; los nutrientes de la descarga de aguas residuales; hidrocarburos y otros.

Durante el Foro, el vecino José Crespo denunció la mala calidad del agua que recibe en su zona, Cerro Verde. Entregó al gerente de Semapa, Gamal Serhan, un frasco con agua turbia y la autoridad le pidió el código de usuario para investigar el caso.

Otros vecinos reclamaron por las pocas horas y días que tienen el servicio de agua en sus casas.

Romero expuso seis indicadores que se deben cumplir para el servicio de agua: 1) que sea de calidad para el consumo humano, 2) que haya cantidad suficiente para cubrir las necesidades a nivel doméstico, 3) mayor cobertura para la población, 4) continuidad en la disponibilidad la mayor parte del tiempo, 5) costo mínimo necesario y 6) accesibilidad fácil.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que cada persona consume entre 50 y 100 litros al día. “El agua debería ser saludable, libre de todo organismo, cumpliendo la norma; debería ser aceptable, con sabor agradable”.

Oro azul

Carmen Ledo dijo que el agua se convierte en “el oro azul” en Cochabamba porque es un valle semidesértico.

6 Indicadores

Los indicadores de calidad de servicio de agua para consumo humano son calidad, cantidad, cobertura, continuidad, costo y accesibilidad, aspectos observados en Cochabamba.

Apuntes

Desconfianza

La directora del CASA de la UMSS, Ana María Romero, dijo que las encuestas develaron que la gente tiene “desconfianza” del agua que recibe en su domicilio.

“Nadie consume directamente de la pila, sobre todo en Cochabamba”.

Esto da lugar a un incremento en el consumo de agua embotellada, que es un gasto no contabilizado por las familias como consumo de agua.

Mercantilización

El gerente de Semapa, Gamal Serhan, explicó la mercantilización del agua.

Dijo que Semapa cobra cinco bolivianos por cubo de agua, equivalente a mil litros o cinco turriles.

En los barrios donde los vecinos compran de carros cisterna, el turril cuesta entre 5 y 10 bolivianos. “Y no es agua potable”.

Acotó que la botella de agua de 2 litros cuesta unos 5 bolivianos.

Ante la queja de costos de algunos vecinos usuarios de la empresa Semapa, Serhan manifestó que se debe a la estructura tarifaria vigente que, además, incluye subcategorías. El consumo mínimo es de 12 cubos, “habiendo consumido o no”.

“Bombardeo” de acuíferos

La investigadora del Ceplag Carmen Ledo dijo que “estamos bombardeando el acuífero”, porque dos terceras partes de los pobladores se abastecen de aguas subterráneas (pozos).

“No podría decir que es solo un acto de irresponsabilidad, es la falta de agua que es un elemento fundamental”.

Ante la demanda insatisfecha, la gente se organiza en los sindicatos agrarios y clubes de madres, entre otros.

Romero dijo que las aguas subterráneas presentan menos contaminación, aunque se identificó que un 20 por ciento de estas presentan agentes contaminación.

Fuentes de la ciudad

La ciudad de Cochabamba se provee agua de lagunas, la más grande Misicuni, y pozos.

Impermeabilización

Ledo dijo que “lo terrible del asunto es que la ciudad se subió sobre su acuífero”.

Agregó que esto hace que se impermeabilice el suelo.

“En 2012, se había consumido alrededor de 19 mil hectáreas, pienso que ya estamos pasando las 20 mil”.