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Opinión, 4 de agosto de 2016. Acuerdan regular el precio y la calidad de agua de cisternas

La segunda quincena de agosto entrará en vigencia la Resolución Administrativa Regulatoria que será implementada por la AAPS, la Alcaldía de Cochabamba y Semapa.

El precio de la comercialización de agua de carros cisternas será regulado por el Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Semapa) y por la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS). Los nuevos precios serán puestos en vigencia la segunda quincena de agosto, previa elaboración de las hojas de costos que se realizará de manera conjunta con los repartidores.

Se trata de un acuerdo interinstitucional entre Semapa, la AAPS y la Alcaldía que también otorga a Semapa la responsabilidad de controlar la calidad del agua. La información la dio a conocer ayer el director ejecutivo de la APPS, Benecio Quispe. Dijo que se emitirá una Resolución Administrativa Regulativa con carácter provisional. La determinación responde a un Plan de Emergencia debido a la escasez.

Desde abril Semapa implementa un plan de racionamiento debido al bajo caudal en sus fuentes superficiales y a la disminución del nivel de los pozos y afluentes de los que se abastece. La zona más desfavorecida es el sur donde el agua llega una vez a la semana, por media hora.

El abastecimiento por carro cisterna es una alternativa para los vecinos que cuentan con la red de Semapa, pero es la única opción de los pobladores de las áreas periurbanas de la ciudad. Allí deben pagar por cada turril de agua no tratada hasta 8 bolivianos.

Quispe dijo que los pobladores son víctimas de la especulación de los carros cisterna. Recordó que el acceso al agua es un derecho reconocido en la Constitución Política del Estado (CPE) y que su “comercialización es ilegal”.

El propósito de la norma es la intervención de Semapa, de la Alcaldía de Cochabamba y de la AAPS en la regulación de la actividad económica de los propietarios donde existen vertientes o fuentes de agua y de los dueños de los carros cisternas y garantizar la calidad del agua que llegue a la población “porque hasta ahora les venden agua cruda sin ningún tipo de tratamiento”.

REUNIÓN El acuerdo contempla cinco puntos que serán traducidos en la resolución. El primero hace referencia al catastro de fuentes de agua, ya sea vertientes o pozos profundos. Esta tarea debe ser realizada la próxima semana de manera coordinada entre la Alcaldía, Semapa y la AAPS.

La identificación de los sitios de distribución del agua permitirá regular la comercialización del líquido por metro cúbico. Quispe reiteró que la norma es transitoria “porque es ilegal lucrar con el agua”. Los pozos tienen que cumplir una función social porque se trata de un servicio básico.

El segundo dice que la calidad de agua debe ser controlada por Semapa. La empresa tiene hasta la próxima semana para elaborar su estrategia para encarar la vigilancia.

En el tercero se establece que Semapa debe realizar un censo para identificar la cantidad de carros cisterna que operan en el municipio. Esta información permitirá su regulación.

El penúltimo dice que las asociaciones de cisternas junto a Semapa y la AAPS deben elaborar una hoja de costos para determinar los precios.

Finalmente, se señala que Semapa es responsable del abastecimiento de agua a toda la población del municipio, incluso con carros cisterna. En caso necesario debe contarse con el apoyo de Defensa Civil.

“Tiene que haber consenso”

Los propietarios de carros cisterna que se abastecen en la zona de Queru Queru y Cala Cala señalaron que la regulación de la tarifas de comercialización del agua debe ser consensuada con su sector.

Coincidieron en señalar que desconocen la propuesta normativa.

Informaron que el precio de la venta por turril oscila entre 6 y 8 bolivianos, dependiendo de la distancia.

Aurelio Ríos contó que cancela 40 bolivianos por llenar su carro, cuya capacidad es de 12.000 litros, cerca de 60 turriles.

Diariamente, realiza dos viajes hasta la zona sur y en cada recorrido gana cerca de 300 bolivianos, de este monto al menos la mitad lo destina a combustible y al mantenimiento de su vehículo. Antes del periodo de sequía, Ríos lograba realizar cuatro recorridos por día.

Una situación similar fue reflejada por Elías Camacho, quien se abastece de un pozo profundo en la zona de Cala Cala.