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Los Tiempos, 14 de octubre de 2019. Siete barrios de Quillacollo sufren por los colapsos del alcantarillado

El colapso de las alcantarillas en las siete organizaciones territoriales de base (OTB) que componen el centro histórico de Quillacollo es cada vez más recurrente y se ha convertido en un foco de contaminación e infección, según aseveraron los vecinos.

Las OTB más afectadas son Central, Waldo Ballivián, Thomas Bata, Max Bascopé, Municipal, 1º de Mayo y Abaroa. Los dirigentes vecinales expresaron que el problema tiende a empeorar cada año por la proliferación del comercio informal, que además aumentó la generación de basura en las calles.

Ante el inicio de la época de lluvia, los vecinos piden que se realicen trabajos de prevención. “Todo el año nos inundamos, no sólo en época de lluvia. Soportamos malos olores constantemente”, denunció Karen Sevilla, una vecina.

Añadió que cuando se quejan por el mal estado de la red de alcantarillado, que en el sector sirve de desagüe, la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emapaq) sólo responde que los colapsos se deben a la antigüedad y al diámetro de la tubería, que ya no resiste el volumen de la descargas porque la población ha aumentado.

El principal problema es el diámetro. El presidente del distrito 1, Gerald Quintanilla, informó: “Se ha hecho un estudio en el que se detectó que las tuberías instaladas en la avenida 20 de Diciembre y Suárez Miranda son de 12 pulgadas, pero a medida que va bajando hacia la plaza Bolívar se reducen a ocho”.

Quintanilla lamentó que la falta de recursos sea una causa para postergar la renovación de la red de alcantarillado, debido a que se necesitan unos 6 millones de bolivianos para el cambio. Sin embargo, la Alcaldía compró en 2018, con el aval de dirigentes vecinales, un equipo de asfalto con 11 millones de bolivianos, que ahora forma parte de una investigación por presunta corrupción.

Otro aspecto que evita la implementación es la falta de consenso en los distritos 3 y 4. La coordinación es trascendental, porque el crecimiento de la mancha urbana provocó que las conexiones de alcantarillado se incrementen, aseveró Quintanilla.

“Prácticamente ya son ciudadelas y es necesario analizar alternativas que nos permitan reducir la cantidad de aguas residuales que se evacua al centro”, acotó.

En un recorrido se verificó que los puntos críticos son las calles Rossendy, Cochabamba, 6 de Agosto, General Pando, José Ballivián, Héroes del Chaco y 9 de Diciembre.

“A veces tardan hasta mediodía en arreglar los reventones. La gente evita pasar cuando ve los charcos, nos perjudica en nuestras ventas”, dijo una comerciante.

Una representante del distrito 4 mencionó que cualquier solución debe considerar la ejecución de plantas de tratamiento de aguas servidas que permitan reutilizar este recurso.

“Todo se está desfogando al río Rocha. A nosotros nos quieren obligar a que nuestras conexiones vayan a parar al río Tacata. Ya hay conexiones clandestinas”, cuestionó.

“Todo el año nos inundamos, no sólo en época de lluvia”, contó Karen Sevilla, una vecina.

LAS TUBERÍAS SON DE HACE 30 AÑOS

El nuevo director de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emapaq), Rodrigo Velásquez, explicó que la red de alcantarillado, que se usa además como desagüe pluvial, se instaló en 1990, cuando la mancha urbana de Quillacollo se reducía al centro histórico. Sin embargo, la ciudad se ha extendido y superado la capacidad.

“La ampliación de la red en la zona norte se hizo sin tomar en cuenta la de la zona sur, eso ocasiona los colapsos. Además, mucha gente es inconsciente y echa basura a las cámaras”, remarcó el funcionario.

Velásquez mencionó que, en los próximos meses, se priorizará la ejecución de plan que permitirá agilizar la atención de reclamos de los usuarios de Emapaq.

El director de Emapaq adelantó que en lo POA de 2019 y 2020 los barrios solicitaron la renovación de la red de alcantarillado, por lo se prevé que la situación mejorará.

PIDEN CERRAR FALLIDO PLAN MAESTRO PARA AVANZAR EN UN PROYECTO DE RENOVACIÓN

REDACCIÓN CENTRAL

Vecinos de los distritos 1 y 2 de Quillacollo aseguraron que la única forma de plantear nuevamente un proyecto para renovar la red de alcantarillado es cerrar definitivamente el fallido plan maestro, que se ejecutó desde 2006 hasta 2012, pero que ahora está en investigación.

“Hay un juicio que ya va por su tercer año sin resultados, las tuberías que instalaron destruyendo calles no conectan a nada. Lo que corresponde es de una vez solucionar ese tema”, expresó Martín Saavedra, un vecino de la OTB Antofagasta.

Afirmó que la situación legal y técnica sobre el plan maestro es incierta y continuará así si las pugnas políticas persisten en la Alcaldía y el Concejo Municipal.

En la actualidad, por el plan maestro son procesados penalmente cinco exalcaldes del MAS y dos representantes del Consorcio Cochabamba, que se adjudicó la obra.

El concejal del MAS Roberto Vargas comentó que el proceso penal debe seguir y que todos los legisladores fueron convocados en calidad de testigos en el juicio contra los exalcaldes.

“Esto no se ha ejecutado en nuestra gestión, pero sí hemos hecho seguimiento y asistido a las audiencias a las que se nos han convocado”, expresó Vargas.

Mientras, más de 50 kilómetros de tuberías permanecen enterradas y sin uso. Se calcula que se realizaron más de 7 mil conexiones de agua potable.